Una de las primeras cosas que descubre todo cristiano que peregrina a los Santos Lugares, es el cuidado y el esmero que se ha puesto, a lo largo de los últimos veinte siglos de historia, para preservar y venerar los lugares vinculados con Jesús de Nazaret.
Sobre todos los lugares en los que ocurrió algún acontecimiento histórico y/o salvador, vinculado con la figura de Jesucristo, se edificó una iglesia para preservar dicho lugar, y también para poder conmemorarlo y venerarlo in situ.
En esas iglesias y lugares, -que encontramos a lo largo y ancho de toda Tierra Santa-, encontramos representaciones que nos evocan al Calvario, es decir, el lugar en el que Jesús fue crucificado y muerto en la Cruz.








